Autocuidado en la empresa: » EL AUSENTISMO LABORAL DE HOY»

Por: Gregorio Fernández Swami Gyandharma

El ausentismo laboral era una amenaza. Trabajadores que no se presentaban en sus puestos de trabajo, por múltiples razones, hacían peligrar la tan codiciada productividad. Pero eso se fue terminando, o más bien fue mutando. Hoy es más común hablar de “Presentismo”. Horas-hombre que fueron reemplazadas por horas-poto. Ese arte de estar, pero no estar.

Esa maña tan criolla de “pagarse” haciendo como que trabajo, pero no lo hago. Que el jefe crea que estoy haciendo algo, pero estoy revisando por tercera vez en la mañana mi timeline de Facebook.

Supongamos que no hay mala voluntad. Quiero creer que nadie es tan limitado como para creer qué si a la empresa le va mal, a él no. Supongamos que lo suyo es simplemente un mal hábito. Si. PROCASTINAR parece ser el nuevo mal hábito que de a poco se ha tomado nuestros otrora momentos productivos. Los chilenos trabajamos unas 200 horas más al año que el promedio de los países OCDE. No sería tan grave si fuésemos trabajadores y productivos. Lo malo es que según el mismo Club de países “bien”, nosotros somos uno de los dos menos productivos. Mala combinación si se quiere, además, mejorar la calidad de vida de todos los chilenos.

¿Por qué procastinamos tanto? ¿Por qué no hacemos lo que tenemos que hacer? ¿Por qué dejamos nuestras obligaciones para más tarde? ¿Por qué nos distraemos con tanta facilidad y no concretamos aquel pendiente? Explicaciones hay tantas, como procastinadores existen. Lo más común es que se permea al trabajo, el estilo de vida que estamos llevando. Si estamos viviendo una vida en modo “piloto automático” y esa somnolencia que hace que muchas veces se pase el día y no nos dimos ni cuenta. ¡O se pase el trayecto de camino a casa… o la hora y media de almuerzo…o el mes, o el año…o la vida! #Modozombie podría ser una definición más dura. En definitiva, sacamos la vuelta, porque no enfrentamos nuestras vidas con totalidad y con una escala clara de prioridades. No es cuestión de raza. No.

Todos podemos trabajar mejor. Todos podemos hacer lo que tenemos que hacer. Todos podemos tener el mínimo de disciplina y voluntad para hacer lo que dijimos que haríamos. En el momento que dijimos. No más rato. No más tarde. Ahora.

Comience por fijarse algunos horarios que le devuelvan su libertad. Parece contradictorio, pero no lo es. Respete los tiempos establecidos para distintas actividades y verá como empieza a hacer más y mejor. No sea que le ocurra que llegó al final de la tercera temporada de su serie (40 capítulos de una hora) “sin darse cuenta”. La próxima vez que quiera procastinar en el trabajo, recuerde que es mucho más satisfactoria la sensación del deber cumplido. De cumplir con uno mismo y con quienes han confiado en nosotros.

¿Qué dicen nuestros clientes?


Este taller mejora todo, pues construye una nueva y positiva perspectiva para abordar las relaciones humanas y en particular los vínculos laborales…Una experiencia que se la deseo a cada trabajador de este país.

Mario Zambrano

Profesor Escuela Cadete Arturo Prat Chacón

Escuela Cadete Arturo Prat

Sureste logra, con toda la experiencia, una conexión importante de los participantes, está todo muy bien armado desde la llegada hasta el final. Felicitaciones a todo el equipo.

Jaime Bañados

Gerente de Suministro AGROSUPER

Agrosuper

Las dinámicas permitían interacción con otros alumnos y un conocimiento mayor de ellos. Esto habilita de mejor forma el inicio de los cursos y formación de grupos de trabajo.

Felipe Mansilla

Alumno MBA UC

MBA UC

El Relator muy bien preparado para exponer los objetivos de la actividad y muy asertivo para reflejar las conductas cotidianas con nuestro equipo de trabajo. Tercera vez que participo de actividades en Sureste y como siempre quedé encantado con el servicio y entorno, muchas gracias.

Rodrigo Montano

Gerente de contabilidad CCU

CCU